DECLARACION
DE LOS MIEMBROS DE LA SOCIEDAD CUBANA DE CIENCIAS
DE LA INFORMACION FILIAL HOLGUIN ACERCA DE LOS LLAMADOS
BIBLIOTECARIOS INDEPENDIENTES Y LA CENSURA EN MIAMI
DE LIBROS SOBRE LA REALIDAD CUBANA.
Hoy, 20 de julio de 2006, a pocos días de la
celebración del 53 Aniversario del Asalto al
Cuartel Moncada, los miembros de la Sociedad Cubana
de Ciencias de la Información Filial Holguín,
asociación científico-técnica
oficialmente reconocida, al amparo de la Ley de Asociaciones,
integrada por especialistas y técnicos de alta
calificación y experiencia en la gestión
de información y del conocimiento, documental,
informática, y bibliotecaria que cuenta, además,
con un alto reconocimiento social a escala provincial
y nacional, avalado por casi veinte años de
intenso trabajo.
DECLARAMOS
QUE
PRIMERO:
Somos conocedores de que desde el año 1998
a la guerra, abierta y encubierta, de subversión
de nuestro orden constitucional, de nuestras instituciones
y leyes, las agencias del gobierno de los Estados
Unidos encargadas de ello sumaron la orden de creación,
el estímulo y financiamiento de un puñado
de mal llamadas “bibliotecas independientes”,
engendros de la más descarada usurpación
profesional y fachada de pícaros activistas
políticos de la contrarrevolución al
servicio del hostil gobierno de los Estados Unidos
que se resiste a aceptar la solidez y dignidad del
proyecto revolucionario cubano.
SEGUNDO:
Para los que nos desempeñamos en el sector
de la gestión de información, de las
bibliotecas y los archivos es indignante que personas
no preparadas profesionalmente intenten disfrazarse
de bibliotecarios, sólo con el ánimo
de obtener miserables ganancias y contribuir al intento
de desestabilización de nuestra sociedad, pero
en realidad ni siquiera llegan a ser coleccionistas
de libros.
TERCERO:
La labor que realizan estos autotitulados bibliotecarios
independientes nada tiene que ver con un verdadero
servicio bibliotecario que, por demás, ofrecen
títulos, en su mayoría sin ningún
valor literario o científico. Desconocen, o
pretenden desconocer, el sólido Sistema Nacional
de Bibliotecas y el Programa Nacional por la Lectura
que, en nuestro país, garantizan el acceso
de toda la población, aún en los más
recónditos parajes, a los libros y lecturas
que necesita.
CUARTO:
Conocemos que el gobierno norteamericano no sólo
se dedica a promover y financiar estas bibliotecas
independientes, sino que en su propia, aparentemente
democrática, nación prohíbe la
presencia de títulos cubanos en las bibliotecas
escolares, como es el caso del más reciente
absurdo caso como el de la prohibición en Miami
del libro A visit to Cuba (Vamos a Cuba), escrito
en 2001 por la norteamericana Alta Schreir, que sólo
muestra la verdad sobre cómo vive nuestra infancia,
en un texto dedicado a niños de segundo a cuarto
grados.
QUINTO:
Por tanto, ignoramos profesionalmente y expresamos
el más absoluto rechazo a estos grupúsculos
de mal llamados bibliotecarios independientes y denunciamos
la absurda prohibición de que en bibliotecas
escolares de Miami los niños puedan leer libros
en los que sencillamente se muestre la realidad de
nuestra patria.
SEXTO:
Como profesionales de información y como miembros
de la Sociedad Cubana de Ciencias de la Información
Filial Holguín, mantendremos siempre las líneas
de conducta planteadas en nuestro Código de
Etica, en los Estatutos y en nuestro Reglamento Interno;
y expresamos, una vez más, el respaldo incondicional
al proceso revolucionario de la Cuba Socialista y
a todas y cada una de las políticas que tracen
nuestro Gobierno y Partido.
Dado
en Holguín,
a 20 de julio
de 2006.
“Año
de la Revolución
Energética
en Cuba"
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