ANIVERSARIO 104 DEL PERIÓDICO EL PUEBLO
Publicada el 26.05.2019
Palabras pronunciadas por el presidente de SOCICT FILIAL Holguín, Leonardo Nieves Cruz, en las conclusiones del evento por el aniversario 104 del periódico el pueblo, de Banes.
Banes, 4 de mayo, 2019
Estimados colegas de la Socict en Banes, ponentes, invitados:
Nunca imaginé que muchos años después —no frente a un pelotón de fusilamiento como el Coronel Aureliano Buendía—, sino frente a este notable auditorio de la Villa de los Pinos, yo habría de recordar aquella tarde remota en que por primera vez visité esta querida Biblioteca Carlos Fernández. Banes era entonces una ciudad nada pequeña con dos grandes calles principales, hermosos parques, bonitas casas, muchos pinos, una preciosa iglesia, un incomparable edificio administrativo que nunca hemos dejado de llamarle el Palacio, y otras muchas cosas atractivas, únicas que, por el tiempo es improbable nombrarlas. Desde su ensenada, señoreaba en la otrora Región Nipe.
Por supuesto, Banes hoy día sigue desarrollándose económica, social y culturalmente, donde el turismo, la enseñanza universitaria, la industria, la investigación arqueológica, la lucha por la preservación del medio ambiente y otros muchos procesos siguen siendo pilares de ciudad y el municipio que todos los banenses queremos segur construyendo.
Si mal no recuerdo, era el mes de julio de 1964. Alentado por mis padres, David Nieves y Eusebia Cruz Rojas, y por mis hermanos mayores Héctor y Mario, con apenas 8 ó 9 años, me di la primera escapada desde mi casa en la calle Séptima Norte del reparto Honduras para venir a este maravilloso recinto que por aquella época olía a nuevo, a construcción moderna, a libros y estantes nuevos e imperaba cierta “intelectualidad”. Confieso que atraían mi atención mucho también las bellas y elegantes muchachas que me atendían en mis inquietudes bibliográficas, inculcadas previamente por mis padres y hermanos.
Lo cierto es que vi nacer a esta Biblioteca y creo que fui de los primeros niños banenses que, en su génesis, desde el citado reparto Honduras o las escuelas primarias Ciro Redondo, José Tey; o desde las secundarias Cándido Grass y Conrado Benítez, y luego desde el Instituto Preuniversitario asistiría sistemáticamente a deleitarme en su sala de lectura, en la que leí obras cuyas enseñanzas aún hoy recuerdo y me han servido para toda la vida.
Y parece que es una cosa de familia, pues mi hermano Mario, acerca de la impronta en su vida de esta Biblioteca me ha comentado: “… yo también recuerdo: a Leyda Blanca, a Alfaro, las charlas, los olores, el primer cuadro de Cosme que vi en mi vida, el archivo de periódicos viejos, los ejemplares manoseados de la revista "Carteles", la colección de clásicos con tapas de lujo, entre ellos La Eneida, Pablo y Virginia... Hermano, qué días... “. Y también mis otros hermanos Héctor y Bernardino recuerdan con gran cariño este recinto y han donado ejemplares de sus respectivos libros a sus fondos.
Por suerte, en lo personal, la “banensidad” me ha premiado con asistir, formar parte o estar presente en significativos momentos fundacionales en los años 60 y 70 de esta localidad. Además de lo antes expresado sobre la “Carlos Fernández”, nombro solo algunos:
• Escuela Ciro Redondo, genuina y hermosa obra de la Revolución, creada en un barrio donde no existían escuelas. Fui de la matrícula de los primeros dos cursos.
• Museo Indocubano Baní.
• Remodelación del Parque infantil Thelmo Eperance Lavielle.
• Primeros edificios multifamiliares de cuatro pisos, construidos en Macabí, donde viví alrededor de 11 años debido a razones de trabajo de mi padre.
• Primer Instituto Preuniversitario de Banes, del cual fui de su primera matrícula.
Y hoy: he estado presente en este ya inolvidable evento que, desde las ciencias de la información, la cultura y el inmenso sentido de pertenencia Pro Bani Semper, ha arrojado luces sobre diversas aristas de la sociedad banense y, fundamentalmente, sobre el periódico El Pueblo, una publicación de valor bibliográfico excepcional no solo por los contenidos, diseño y permanencia en el tiempo, sino también por ser uno de los diarios locales más antiguos de Cuba, cuyos números se conservan y estudian en esta Biblioteca con un gran amor y dedicación. Tesis de grado, de maestría y hasta de doctorado se han generado y se generarán de las investigaciones de que puede ser objeto ese valioso fondo hemerográfico.
Ha querido el azar concurrente que la fundación de El Pueblo y el nacimiento de Gastón Baquero hayan tenido lugar un día como hoy, 4 de mayo (Baquero en 1914 y el periódico en 1915).
Banense de pura cepa, quizás controversial para algunos en determinado momento de su vida (no así de su obra poética), Gastón Baquero desde sus memorias de los días de infancia definió a Banes como “Pueblo con vocación de poesía”. Nada más cierto.
A través de este evento hemos podido asomarnos también a su vida y su poesía haciéndole el justo e imperecedero homenaje. Pero a ese gran poeta y escritor se le debe seguir estudiando y conociendo en toda su dimensión literaria y humana, con sus luces y sombras.
Muy loable la decisión de esta querida Biblioteca y del órgano de base Banes de la Sociedad Cubana de Ciencias de la Información Filial Holguín (SOCICT), no por casualidad uno de los más destacados de la asociación, de organizar este taller en que todos hemos salido mucho más enriquecidos, más cubanos, más holguineros, más banenses.
¡Por Banes Siempre!
Muchas gracias.
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